The Guilty Code

Chobi-Paola, Vogue-Kelly, Piojo-Martinoli

julio 31, 2015 Opinion
Por Gabriella Morales-Casas (@gmoralescasas/@elprincipado)

Paola y sus bebés
Con mucho gusto nos enteramos hace unos días semanas del nacimiento tan discreto de los trillizos del empresario y filántropo Fernando “El Chobi” Landeros con su esposa, la joven y hermosa Paola Albarrán, pero no sabíamos nada de los pequeños, excepto que eran dos niños y una niña.

Pues bien, ahora conocemos los nombres, se llaman Fernando, Pablo y Natalia. La mamá primeriza los cuida con el apoyo de dos chicas, que le hacen la vida más sencilla, pero Paola se encarga personalmente de todo lo relacionado con sus chiquitos, nada de delegar.

¡Felicidades por eso!

PaolaChobi

¿Vogue sin Kelly?
Otra mujer que ha sido muy felicitada es Kelly Talamas, directora de la revista Vogue México, porque le acaban de entregar el anillo de compromiso. Han de saber que su novio es un empresario del mundo de la moda, es suizo y vive entre Colombia y la Ciudad de México. Se llama Guillaume Rilliet y es de esos príncipes de ensueño que lucen divinos junto a una princesa como Kelly, siempre tan bonita, sonriente y encantadora, además de estilosa.

Recientemente, estuvieron en St. Tropez en la boda de Valeria Mattos, hija del empresario colombiano Jorge Mattos, con el jetsettero francés Steven Hadjez. Kelly y Guillaume se divirtieron de lo lindo y seguro que tomaron ideas para su futuro enlace.

La duda que nos queda es, ¿se irán a Colombia? Rumores en los pasillos de la moda mexicana resuenan que, muy seguramente, Kelly dejará Condé Nast México para dejar el paso a Valentina Collado, una de sus editoras de moda.

Pero esto es sólo un rumor, como cuando dicen que el “Tuca” Ferreti dirigirá a la Selección…

Como sea, éxito para Kelly en esta nueva etapa personal de su vida.

Kelly

El Piojo y “Martirnoli”
Ya que hablo de la Selección Mexicana de futbol, no puedo dejar de lado el pleito que protagonizaron Miguel “El Piojo” Herrera y Christian Martinoli (así pasa una de la gloria al infierno en segundos, es decir, de Vogue al futbol…). Pues bien, el Piojo es mi amigo y a los amigos no se les desconoce ni en los momentos más oscuros; lo conozco, sé de su carácter y así lo quiero.

Como recordarán, esta, su humilde columnista, fue fémina pionera en el periodismo deportivo, así que a mí nadie me cuenta nada. Sí hay un ambiente poco elegante y carente de buenas formas es el del futbol mexicano.

Repruebo, entonces, la actitud de mi amigo “El Piojo”. Desconozco si Martinoli llamó “bulldog” a Miguel Herrera y a su hija, como informa el periodista Fernando Schwartz, citando la defensa del Piojo. De ser así, tampoco se disculpan los golpes (si lo sabré yo, que tengo muuuuy maaaaal genioooo).

Soy periodista y defiendo que los comunicadores (reporteros, articulistas, columnistas, comentaristas, opinólogos y hasta figurines de la tele, como Martinoli) tenemos el derecho de opinar y criticar, y en teoría, no deberíamos nunca ser censurados, perseguidos, agredidos o silenciados por ello. La libertad de expresión es un derecho constitucional.

Pero claro, nos indigna más que cacheteen a Martinoli a que asesinen a 104 periodistas y haya 25 reporteros desaparecidos de hardnews, según cifras de la PGR, reportados en los últimos ocho años, por hacer su trabajo; o que cada 26 horas un periodista sea agredido en nuestro país, como informó en marzo Animal Político.

Eso es lo triste, lo escandalizador.

Ahora, también hay que decir que Martinolli no es muy distinto a su agresor. Hace 15 años trabajamos juntos en la Red Deportiva de Monitor, que dirigía José Ramón Fernández; siempre nos respetamos y guardamos distancia, pero que lo compre quien no lo conozca: siempre le gustó ser ofensivo.

MartinolliGarcia

Como no es periodista, no sabe que todo reportero responsable no acompaña a la crítica de ofensas ni descalificaciones, como él lo hace constantemente en su ejercicio profesional. No puede hacerse llamar “periodista crítico” a un personaje que se conduce de esa forma. Con su colega Luis García, no bajan de “nacos”, “perros”, inútiles” y otras acepciones similares a los futbolistas, además de ponerles apodos despectivos y clasistas. ¿Y alguien les dice algo? No.

La violencia verbal también es violencia, que, además, engendra más violencia. En mi opinión (¿me pregunto si me insultarán por Twitter?) eso también es inaceptable y considero que el Piojo Herrera es tan violentamente irresponsable como Martinoli. Pero, ¿justifica eso que lo callen a golpes? No. Es como decir, “él empezó”, en la primaria.

En realidad, ninguno de los dos tiene justificación.

Pero, de nuevo, todas las opiniones son válidas. Los invito a debatir, que para eso estamos.

The Guilty Code

Simple Share Buttons
Me declaro culpable de la belleza, moda, noticias, fashion y looks