The Guilty Code

El Nuevo Héroe Anti Gandallas

febrero 23, 2016 Opinion
Por Anaví Taché (@vioverdu)

Porque en mis tiempos, cuando yo era una chamaquita inocente (léase este párrafo e imaginen a la abuelita de Cri Cri narrando la historia), yo me acuerdo que ser corrupto, al menos en el círculo social donde se desenvolvían mis padres, era mal visto.

Recuerdo que le ponían la letra escarlata al vecino que desperdiciaba agua o que se colgaba de los cables de luz, o a aquel amigo que le daba mordidas a los policías por no pagar una multa que claramente había cometido; ahora en cambio, la corrupción es tan normal, tan del día a día que ya hasta los corruptos se ofenden cuando no los dejan hacer sus fechorías a sus anchas.

Si no, pregúntenle al tristemente célebre Raúl Libien, mejor conocido como “Lord me la pelas” (disculpen el francés) por el tan sonado episodio que ocurrió hace unos días con el City Mánager de la Delegación Miguel Hidalgo Arne aus den Ruthen.

RaulLibien

En esta historia hay un montón de elementos tristísimos y lamentables:
1. Se desarrolla en México en tiempo actual.
2. No es un capítulo más de la Rosa de Guadalupe, sino un hecho de la vida real.
3. El villano de la historia, es decir, el corrupto, cree genuinamente, que estaba haciendo lo correcto y que tiene el derecho de hablarle así a la gente.
4. Ese hombre, tan fino y educado de léxico florido es empresario, ¡padre de familia! (tan chulo el ejemplo que le damos a las nuevas generaciones) y, para acabar de fregarla, es representante de medios de comunicación (dueño de la empresa AS Comunicaciones que, por si tenían la duda, tiene varios acuerdos con varias dependencias federales).
5. Y lo peor, lo peor de todo, es que nada de esto se hubiera sabido a no ser por la que pareciera, al menos de momento, ser la única herramienta capaz de salvarnos en situaciones así: Periscope.

No demerito ni por un minuto la gran labor que ha hecho Arne al denunciar a los “vecinos gandallas” y todas las irregularidades que se le presentan al paso ahora como discípulo de Xóchitl Gálvez en Miguel Hidalgo, pero no deja de darme coraje que tanta impunidad sólo tenga validez porque hay una imagen en vivo que nos exhibe y que denota la porquería de país que somos. O acaso, ¿creen ustedes que el escándalo hubiera tomado esas dimensiones de no haber sido transmitido por Periscope?

Sí, claro, está muy bien que la tecnología esté al servicio de la sociedad pero, ¡piedad!, ahora resulta que para que hagamos las cosas que por obligación como individuos tenemos que hacer, nos tienen que andar balconeando con una señal en vivo y una camarita y la cosa sólo repercute si son muchas las personas que lo vieron, lo tuitearon, o le dieron like.

Personalmente a veces pienso que estas personas, que ya están infectadas y podridas por el virus de la corrupción, son un tanto inmunes a la opinión pública… y lo pienso porque creo que, si les importara un poco el rechazo y tuvieran tantita vergüenza, pues dejarían de hacer lo que hacen ¿o no?, pero si la única manera en que las autoridades medio se sacudan la pereza y reaccionen ante las faltas, es una transmisión en vivo pues.. estamos jodidos.

¿Dónde quedaron el civismo, la libertad de expresión, las garantías individuales, la Constitución? Ahora resulta que no tiramos basura, no por el hecho de que esté mal, sino porque la vecina metiche nos puede grabar haciéndolo y hacernos quedar mal con el resto de la colonia. Está feo, ¿no?

Que bueno, dadas las circunstancias y por si acaso, yo ya abrí mi cuenta de Periscope (@vioverdu, por si ocupan), que de momento parece ser uno de los pocos aliados que tanto los periodistas como los individuos tenemos para andar en paz por la vida. Porque parece que aquí, a menos que uno se apellide Moreira, no hay nadie que nos proteja.

Ni hablar

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