The Guilty Code

Los Desaparecidos y la Tragedia que Viene

marzo 14, 2016 Opinion
Por Gabriel Bauducco (@GabrielBauducco)

Hace unos días escuché cómo una famosa cantante mexicana le decía, en corto, a unas pocas personas con las que conversaba y entre las que estaba yo: no soy vocera de las familias de los 43 desaparecidos de Iguala. Yo no puedo tener la voz de todos los que sufren. Me duele, pero no puedo, no tengo la autoridad. Y ahora, que saldré de gira, no podré evitar las preguntas sobre eso.

Por otro lado, pero sobre el mismo tema, acabo de ver una entrevista que el portal SinEmbargo.com le hizo al poeta Javier Sicilia. En esa conversación el poeta expresa una postura particular. Palabra más, palabra menos, esta es la idea: el éxito de este gobierno, radica en haber conseguido que, con todo y escándalo mundial, los desaparecidos de México se hayan reducido a 43; como si esos 43, fueran todos y no hubiera ninguno más.

Todos sabemos que hay más, muchos más. Todos sabemos que se cuentan por miles. Todos sabemos que no volverán.

En la entrevista, Sicilia –cuyo hijo fue asesinado junto a otros muchachos en uno de los tantos actos que se asocian al crimen organizado–, desde luego que respeta el dolor de las familias de los muchachos de Ayotzinapa. Lo que señala no es para desdeñarlos, sino para resaltar que en México, la cifra debe ser vista de manera mucho mas amplia que el desastre ocurrido con los 43. Ahí Están además Tlatlaya y Tierra Blanca. Pero la lista puede crecer significativamente con un simple ejercicio de memoria que nos podría llevar a Acteal, por ejemplo.

El punto es que si uno piensa en esta serie de hechos no tiene más que pensar en un modus operandi. Y entonces es cuando llega la preocupación peor. ¿Cuál es la tragedia que viene?

Desaparecidos

La pregunta no es retórica. No se trata de un aguijoneo silvestre. No. El punto que todo indica que el Gobierno no está consiguiendo detener los mecanismos que operan para que catástrofes (sí, catástrofes) como estas sucedan, se repitan y se queden como cicatrices imborrables en la memoria colectiva de esta sociedad.

Se nos van trepando al alma, se nos encarnan, se nos pudren adentro y nos convierten en esto que somos: una multitud irascible, que busca culpables y que aunque algunas veces los encuentra, no logra justicia jamás.

The Guilty Code

Simple Share Buttons
Me declaro culpable de la belleza, moda, noticias, fashion y looks