The Guilty Code

Los Influencers: Stupid Famous People

agosto 13, 2015 Recomendamos, Slider Two, Tecnología
No todo el que llega a la fama es idiota, pero parece que ahora todo idiota tiene la capacidad de llegar a la fama. Con afán de sonar grinch, por favor, paren con la proliferación de creadores de contenido hueco.

Por Social Geek (@SocialGeek_mx)

La tecnología parece ser solo a favor y ventaja de la humanidad, deslinda a los individuos de varios quehaceres, sin embargo, la participación, intervención, uso y aplicación de la misma en la vida cotidiana puede generar no sólo beneficios, sino también basura. Y es que hay algo que la tecnología aún no puede hacer: discernir sin mediciones ni algoritmos.

Es un tema recurrente, cada día escuchamos hablar de un nuevo genio de las redes sociales que está revolucionando al mundo; una fuente insaciable de creatividad que va por la vida ondeando la bandera de nuevo ícono pop mientras discretamente se va fusilando las fórmulas que otros han establecido antes que él.

Influencers2

No, no es una vendetta personal contra todos los famosos de generación espontánea que nos arroja Internet a diario, tampoco es cuestión de envidia; no me interesa que innumerables rostros anónimos sigan minuto a minuto mis actividades, aún cuando esto paga fortunas en algunas ocasiones. Es un simple ruego al público general para que al menos se tomen el tiempo de evaluar el contenido que nos están ofreciendo estos personajes. Muchos amigos intentan consolarme sobre esta nueva ola de personalidades bajo el lema de “tranquilo, en un año esos weyes ya no serán nadie”, el problema se encuentra en que ahora son lo suficiente influyentes como para que se les considere seres capacitados a la hora de la toma de decisiones.

El hecho de que alguien sea popular no debería convertirlo inmediatamente en un “influencer” –término que me da roña solamente de escribirlo- y menos aún, en una autoridad sobre cualquier tema. Está bien, comprendo que su labor es entretener y hay quienes lo hacen de manera muy eficiente, algunos incluso entran en la categoría de adictivos, pero tampoco les demos crédito de más. Ya que lo más peligroso de todo es que ellos mismos se creen el cuento de que tienen las capacidades necesarias para influenciar a los otros.

Es alarmante ver la cantidad de personas que comienzan a seguir estas técnicas rápidas para alcanzar la popularidad. Si no es suficiente con el hecho de que les hemos dado la importancia que no merecen, ahora también hay hordas de imitadores que inundan las calles haciendo bromas pesadas e imitando conductas reprochables. Ahora, mientras escribo estas líneas, un capítulo de Los Simpson se cruza en mi pantalla y me hace pensar en cómo Homero nunca fue un ejemplo a seguir, disfrutábamos de su idiotez, nos reíamos de su ineptitud y gozábamos con su torpeza, pero nunca, nunca, quisimos ser como él.

Influencers3

Cada follow, like es como un voto presidencial que otorga poder, por eso hay que mirar bien a quien se le da, pues con ello se generan monstruos mediáticos que terminan siendo “líderes de opinión” para una sociedad. No todo lo que dice un “influencer” es verdad, pues un “tuitstar” con menos de 50,000 seguidores puede llegar a cobrar entre 10,000 y 20,000 pesos por cada mención que haga en sus redes sociales, sin embargo, hay algunos que llegan a cobrar cifras de hasta 150,000 pesos por llevar el nombre de una empresa a todos sus seguidores, sin importar la credibilidad del producto, servicio o, últimamente, partido político.

Las redes sociales nos han dado la posibilidad de alejarnos finalmente del humor de pastelazo que hasta hace unos años nos habían vendido como “lo que el pueblo necesita”, por piedad, no repitamos esos patrones idiotizantes… ahora en Youtube.

The Guilty Code

Simple Share Buttons
Me declaro culpable de la belleza, moda, noticias, fashion y looks