The Guilty Code

Necesitamos hablar de la Mujer Maravilla

junio 19, 2017 Opinion
Un análisis sobre la importancia de la llegada de la Mujer Maravilla para la lucha por la igualdad de género y en una arena fundamental: el cine mainstream.

¿Por qué es tan importante la Mujer Maravilla para las mujeres?

Por Andrea López Estrada (@conejoazulorama)
Sigue los posts de Andrea por https://medium.com/@conejoazul/

Después de 12 años, Hollywood se ha aventurado a hacer una película de superhéroes con una mujer como protagonista. Elektra (2005), protagonizada por Jennifer Garner, fue la última película que tuvo estas características y antes, Catwoman (2004) fue la última que se hizo tomando como base un personaje de DC Comics. Ambas películas no sólo tuvieron una mala recepción en taquilla, sino que fueron pésimas en su totalidad.

Por su parte, DC Comics y Warner Bros. han creado un universo cinematográfico el cual, desde que Christopher Nolan “abdicó”, ha estado prácticamente bajo la batuta de Zack Snyder con resultados –me atrevo a decir– desastrosos. Después de la mala recepción de Man of Steel (2013), Batman v Superman (2016) y Suicide Squad (2016) DC/WB se enfrentaban no sólo a una importante pérdida económica, sino a un público desencantado e incrédulo que amenazaba con dejar de consumir sus proyectos. Fuera de lo que algunos core fans de DC puedan argumentar a favor, la mayoría de la raza humana se unió para decir que Batman v Superman fue pésima película. En parte, el público llegó a ella con escepticismo después de la decisión de castear a Ben Affleck como Bruce Wayne/Batman, sin embargo el resultado fue lamentable gracias a sus deficiencias argumentativas, un guión soso, sin pies ni cabeza que era predecible e incoherente para una película que tenía muchas expectativas. En una película visual y narrativamente estéril, la aparición de Wonder Woman (interpretada por Gal Gadot) es refrescante y aliviadora.

La inminente necesidad de una película de este personaje para poder desarrollar el proyecto más ambicioso de DC/WB, Justice League, generó incertidumbre, ya que a pesar de tener como precedente el fracaso de las películas que le anteceden, la principal preocupación de muchos era creer que una mujer podría cargar con el peso que implicaba el proyecto (pensando principalmente en que Gadot no tenía aún el status de estrella y también en los fracasos previos de películas de heroínas). La “preocupación” creció cuando los estudios decidieron darle el proyecto a Patty Jenkins quien tenía en sus antecedentes haber dejado la producción de Thor: The Dark World (2013), pero también haber dirigido Monster (2003), película que valió un Oscar –entre otros premios– a Charlize Theron y a la propia Jenkins un Independent Spirit por Mejor Película, además de múltiples nominaciones.

Mujer Maravilla ha sido un éxito de la taquilla y es pertinente señalar que tiene una presión inmensa, ya que prácticamente se le ha impuesto la misión de “reivindicar” las producciones de DC/WB y también de abrir brecha para las películas de superhéroes que involucran a más mujeres, sin mencionar la posibilidad de abrir una perspectiva feminista al cine comercial. La crítica y las taquillas la han recibido con los brazos abiertos, pero ¿será que la película es realmente todo lo que dicen que es o lo que queremos que sea?

Cabe mencionar que, a mis ojos, WW no es la arquetípica historia del “viaje del héroe”… lo cual agradezco. Por un lado, desde el inicio se plantea que Diana quiere aprender a combatir para poder ocupar su lugar en el mundo como cualquier amazona e ir a batalla. Como trasfondo tenemos un misterioso origen, a una madre que no quiere que aprenda a pelear sin explicarnos por qué y una anticipación a que ya sabemos que lo va a terminar haciendo. Efectivamente, dentro de los elementos arquetípicos tenemos “el llamado”, el cual ocurre cuando Steve Trevor (interpretado por Chris Pine) llega a Temiscira por accidente y termina desatando una serie de sucesos que desembocan en Diana dándose cuenta de que más allá de la isla, hay gente que la necesita. A diferencia del héroe del monomito, Diana nunca rechaza el llamado, al contrario, reta a la autoridad que se opone a que cumpla con él, que además, en este caso, también se trata de su madre.

A diferencia también del mito campbelliano, el mundo de Diana no es ordinario, sino lo opuesto. Ella pasa de un lugar extraordinario como Temiscira, casi paradisiaco y lleno de colores y vegetación, a un lugar ordinario, gris y árido, en donde la protagonista es prácticamente lo único que provee color.

En el trayecto podemos ver la dinámica entre Steve y Diana. Ella desconoce muchas cosas del mundo ordinario como qué es un reloj, cómo son los demás hombres, qué es el matrimonio y esto hace que a los ojos de Steve ella tenga cierta “inocencia”. Es apenas cuando empieza su viaje que Diana demuestra que esta inocencia es sólo la percepción de una cara de la moneda, cuando conversan sobre el matrimonio, procreación y dormir con alguien y ella afirma estar al tanto de estos asuntos, para terminar con la frase “men are essential for procreation but when it comes to pleasure, unnecessary”.

Con la ayuda de Steve y un grupo personajes estereotipados que prácticamente no hacen mucho, Diana consigue llegar al frente para ayudar a los hombres a terminar con la guerra. Aquí no puedo evitar hacer un contraste entre la pandilla de mercenarios que acompaña a Diana, a los que por alguna razón les dan un hilo de historia que no llega a ningún lado, y el resto de las amazonas en Temiscira. Mientras que los hombres del grupo aparecen durante una buena parte de la película, son incapaces de aportar algo, además de que ni siquiera consiguen tener dimensión o profundidad, cualquiera de las amazonas –que aparecen por segundos en pantalla– resulta mucho más interesante y me hace sentir que ojalá se les hubiera dado más tiempo en pantalla para desarrollarlas. Esto deja un poco del lado el caso excepcional de Antíope, interpretada espectacularmente por Robin Wright, quien tiene pocos minutos en pantalla, pero los hace valiosísimos no tanto para la historia como para el público.

Como una especie de metáfora (no sé si accidental o no), durante toda la película Diana captura la atención de cualquier persona que se cruce con ella, ya sea por su apariencia o por su forma de actuar o de combatir. Su belleza no pasa a segundo plano, pero tampoco es esencial ni un impedimento. Por su parte, Steve funciona como un guía (e interés romántico) y ella debe aprender a ver “el mundo de los hombres” a través de la desencantada mirada de un espía durante la Primera Guerra Mundial. A pesar de esto, en ningún momento de la película Diana duda de su misión, ni de estar haciendo lo correcto, ni mucho menos de su propia fuerza y capacidad y esto es inspirador para aquellos que combaten junto a ella, pero también para mí como espectadora.

Hasta este punto WW entrega aún más de lo que se ha esperado de ella y de lo que han entregado las demás películas de DC/WB: una protagonista inspiradora y fuerte. Con una figura femenina tan imponente como Diana Prince, tenemos por experiencia a un interés romántico que permanece a la sombra de la protagonista, el caso de Steve Trevor no es así. No sé si esto es gracias a Chris Pine, que ha convertido en oro sus últimos personajes, pero así como Diana aprende a ver el mundo a través de los ojos de Steve, él redescubre la vida a través de la visión de Diana.

Es tal vez el único punto que encuentro de crítica el hecho de que es también Steve quien detona las acciones de Diana en la película: con su llegada a Temiscira, explicándole cómo funciona “el mal” en el mundo de los hombres en el clímax de la película, sacrificándose por salvar a todos y haciendo que así Diana “explote” literalmente su fuerza para vencer a Ares. Al final Diana usa la filosofía de Steve para vencer a Ares, al final la presencia de Steve termina teniendo más fuerza de la que a mí me gustaría.

Con lo anterior no pude evitar pensar ¿Será que estamos midiendo WW con una vara demasiado baja? Al final, sus predecesoras en el universo de DC/WB han dejado el estándar muy abajo. Sin embargo, a pesar de lo anterior y de que mi molestia al respecto era mayor cuando salí del cine, Wonder Woman es una película inspiradora. Ante la mirada feminista podría tener algunas deficiencias, pero como producto, en su totalidad, brinda algo que pocas películas consiguen hoy en día, es decir, representaciones femeninas fuertes. Y aún así, con mi reticencia, sólo bastó leer los créditos del guión/historia: todos son hombres y Zack Snyder es uno de ellos, con lo cual tienen sentido las deficiencias.

Es importante, entonces, reflexionar sobre el hecho de que así como quizás hemos medido a WW con un estándar muy bajo y hallado que lo sobrepasa, a la propia Patty Jenkins la han medido con un estándar altísimo y sin sentido. Sobre ella recaía la responsabilidad de que la película fuera un éxito, sin importar las deficiencias en el guión que Snyder y sus escritores entregaran. Para muestra este tuit del Hollywood Reporter:

Como mencioné antes, Jenkins tiene en su haber un premio Independent Spirit (los premios más importantes para el cine independiente en EE.UU.), correspondiente a esa película de 8 millones de dólares que mencionan y que es ni más ni menos que Monster, la cual recaudó 60 millones de dólares en taquilla (eso es 7.5 veces su presupuesto) y decenas de premios. Revisando en internet, después de este tuit, no encontré algún encabezado similar en donde hablaran así de Zack Snyder, quien ha tenido sólo un par de películas medianamente bien recibidas por la crítica y que ha llevado a DC/WB al borde del precipicio.

Si WW reivindica a DC/WB es irrelevante (aunque sí lo hizo), ya que por sí sola la película ya ha levantado el estándar no sólo de los estudios, sino para las siguientes películas que aparezcan en donde podamos encontrar representaciones femeninas que nos cautiven y también ha abierto una brecha en las películas de superhéroes y de acción. Patty Jenkins por su lado, también ha pasado a la historia como la primera directora que consigue un éxito tan grande en taquilla, lo cual ya le ha asegurado una secuela de WW. Hace unos pocos días, Jessica Chastain hablaba sobre la importancia de la representación de las mujeres en el cine y de lo importante que era tener a más mujeres involucradas para contar estas historias y para dirigirlas, creo que WW es un gran ejemplo de qué es lo que podría suceder cuando esto se consiga.

Necesitamos hablar de Wonder Woman, de sus aciertos y también de sus deficiencias. Necesitamos hablar y contar nuestras experiencias. Necesitamos hablar y ser críticos con las representaciones para mejorar, porque así como Diana y Steve, queremos que el otro aprenda a ver el mundo a través de nuestros ojos.

The Guilty Code

Simple Share Buttons
Me declaro culpable de la belleza, moda, noticias, fashion y looks