The Guilty Code

Ostula, el Descontrol

julio 20, 2015 Opinion
Por Gabriel Bauducco (@GabrielBauducco)

ACTUALIZACIÓN 20/7: En un comunicado emitido en las primeras horas de este lunes, la comunidad detalló que las víctimas mortales son Herilberto Reyes García, de 12 años; Neymi Natali Pineda Reyes, de 6, y Melesio Cristiano, de 60.

(20/7) Ayer, un nuevo enfrentamiento entre elementos del Ejército Mexicano y población civil de Michoacán, dejó cuatro heridos y al niño Iriberto Reyes –de doce años– muerto en Santa María Ostula. Así de sencillo, así de grave.

Un comunicado oficial relata que “durante recorrido de vigilancia y prevención efectuado en La Placita, municipio de Aquila, se detectó a Semeí Antonio Verdía en posesión de dos fusiles, uno calibre 7.62 conocido como Cuerno de Chivo y el otro calibre .223, además de un arma corta calibre 9mm y 69 cartuchos útiles de diferentes calibres.” Verdía, comandante de la Policía Comunitaria de la colectividad indígena de Santa María Ostula y Coordinador de las Autodefensas, en la costa michoacana.

“Por lo anterior y ante una flagrante conducta considerada y sancionada por el Código Penal Federal, Verdía Zepeda fue asegurado y puesto a disposición de la delegación de la Procuraduría General de la República en Michoacán, para que resuelva su situación jurídica”, enuncia el boletín.

Ostula1

El asunto de las autodefensas ha enfrentado las opiniones de muchos, entorno a uno de los sitios más complejos de entender en el territorio mexicano. Michoacán es la expresión más clara de lo que cualquiera podría definir como Estado fallido. El narco ha minado las seguridades y tendido una red de control mucho más extensa y compleja que las de nuestras autoridades. Como respuesta, la sociedad civil se organizó para armarse y defenderse.

Tras la detención de Verdía, su comunidad emprendió una protesta para pedir su liberación y unas 300 personas organizaron un bloqueo en la carretera costera Lázaro Cárdenas-Colima, a la altura de Xayakalan. Entonces sucedió el enfrentamiento con el ejército. Otras veces, el ejército y el personal de la Secretaría de la Defensa Nacional habían recibido las instrucciones de aguantarse todo. Otras veces, debían mantener sus armas guardadas, casi sin importar la magnitud de la protesta. Pero esta vez no. Esta vez, alguien dio la orden de disparar.

En un comunicado difundido alrededor de las 20:00 horas, la agrupación civil Valor por Michoacán dijo que “miembros de Ejército impactaron sus vehículos contra los puestos de vigilancia y realizaron disparos; intentaron detener a varios miembros de la comunidad que se encontraban en el lugar.”

Ostula2

En la cabeza alguien con capacidad de mando, resultaba necesario un despliegue de poder para tratar –que no necesariamente conseguir– disminuir los efectos del bochorno derivado de la fuga del Chapo Guzmán de un penal de “máxima seguridad”, convertido otra vez en uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. En la cabeza de alguien, había que darle a la población (a través de los medios) un mensaje de solides y de control. En la cabeza de alguien, eso era equivalente a desplegar al ejército en una zona conflictuada como Michoacán. Pero ése alguien, confundió fuerza con poder. Claro que tienen fuerza: un ejército, armas, servicios inteligencia, dinero y capacidad de moverse con rapidez cuando quieren. Pero el poder… el poder es otra cosa. Poder es control, por ejemplo. Y claramente ayer se descontrolaron. El Gobierno admitió anoche que en la operación resultaron heridas cuatro personas de 63, 17, 32 y seis años de edad. Y que “lamentablemente, perdió la vida un menor de 12 años de edad”. Vaya, sí, lamentable.

“México llegó al momento en el que ya no puede ocultar violaciones a los derechos humanos de parte de elementos militares, pues la fallida guerra contra el narco está orillando al país a una especie de guerra civil”, dijo el General en retiro José Francisco Gallardo Rodríguez, a la periodista Juliana Fregoso, del portal Sinembargo.

Por otro lado, pero no menos importante, la pobre cobertura que le asignaron los medios de comunicación, debe ser analizada.

 

The Guilty Code

Simple Share Buttons
Me declaro culpable de la belleza, moda, noticias, fashion y looks