The Guilty Code

Vivir Mi Vida

marzo 9, 2016 Opinion
Por Sagrario Saraid (@ssaraid)

Recuerdo que en mi adolescencia no había nada peor que mis papás, o tíos, intentaran sacarme a bailar una salsa o cumbia. #OsoMil, me moría de pena, me parecía humillante que me quisieran hacer eso, “o sea, yo tan pop” y ellos tan… comunes.

Con los años mi ADN latino salió a relucir y sin saber cómo, cuándo, ni nadie que me enseñara, empecé a bailar una que otra cadencia, les juro que mi cuerpo lo hizo solo, porque yo “tan pop” nunca me lo propuse, fue totalmente involuntario. Seguro a varios de ustedes les sucedió algo parecido.

Pasaron unos tantos años más y un buen día me descubrí emocionada cuando escuché “Si en una rosa estás tú. Si en cada respirar estás tú. Cómo te voy a olvidar. Cómo te voy a olvidar.” Pero no solo eso, véanme muy puesta llevando el ritmo con mi pie esperando que alguien me saque a bailar.

Y ya muy quitada de la pena, confieso que no hay boda en la que no le saque brillo a la pista… Pues sí, uno crece, uno cambia y termina por aceptar sus herencias (deseadas o no).

Ayer fui a Starlite, un evento que vive su primera edición en México, este festival musical de formato boutique es el más importante de Europa. Starlite, que sucede en Marbella cada verano desde el 2012, reúne a un público procedente de más de 50 países de todo el mundo y es el gran happening anual, en julio 26 ya hablábamos de que el evento vendría a México  y mencionábamos que el Bosque de Chapultepec encabezaba la lista de las posibles sedes para recibir este evento, aunque resultó ser finalmente en el Hipódromo de las Américas. También en aquel entonces les contábamos en The Guilty Code que el mismísimo Carlos Slim atiende este evento personalmente, y que Antonio Banderas es anfitrión de la Gala Benéfica que hace cada año Starlite. Ya a finales de noviembre, pude encontrarme con Sandra García San Juan, directora y fundadora del proyecto, quien me contó lo emocionada que estaba de traer el evento, esa ocasión me reveló algo de lo que se avecinaba y, entonces supe que sería un festival en el que todo México iba a querer estar. Muy deslumbrante todo lo que me contaban, pero hasta ayer que lo viví, les puedo confirmar que sí, sí es todo eso y un tantito más.

La llegada es muy VIP, pues el valet te recibe el auto justo en la pista del hipódromo. Gran montaje, gran recepción y un lounge que hasta ese momento tenía la función de lobby en donde puedes echarte un drink a manera de precopeo. A nadie se nos movía un pelo, todos muy correctos saludando a los conocidos y decidiendo en qué restaurante íbamos a cenar después del concierto, pues resulta que de manera temporal se instalan dentro de Starlite, cuatro grandes cocinas de renombre para atender a los invitados, esta ocasión: Quintonil, Biko (ambos en la lista de los 50 Best Restaurantes de LATAM) Candela Romero y Casa Oaxaca.

La estrella de la noche Marc Anthony.

Ya en el Concert Hall, todos tomamos nuestro lugares. Nosotros nos instalamos en el palco número 15. Mis compañeros de palco, mi amigo y editor de Estilo México Jorge Eduardo Morales que es faaaaaan de Marc, además de buen bailador, Neto Escobedo editor de Esquire que iba muy bien acompañado, mi inombrable pareja y nada más y nada menos que Paola Rojas y Zague, sí la periodista y el futbolista. Todos muy bien peinaditos, elegantes y sentaditos en espera de que iniciara el show.

Mientras tanto, las botanas corrían por cuenta de Fishers que nos hacía refill y refill de los ambigús. Después un mesero nos dijo, “tienen derecho a una botella como cortesía de la casa” pueden escoger entre esto, esto y esto; escogimos ron y no crean que llegó un ron blanco, no, llegó ¡una señora botella de Ron Zacapa!

Las luces se apagaron y los primeros compases se escucharon. ¡Pero qué griterío!

En vivo @marcanthony en @starlitemexico #VivirEsIncreíble

Posted by The Guilty Code on miércoles, 9 de marzo de 2016

Un auditorio para apenas 3,000 personas, así que muy “petite” el asunto. Nada de que miras al artista allá lejano y diminuto. Todo muy cercano.

Empezamos por mover los pies, sutiles movimientos con los hombros y nuestra cabeza que empezaba a llevar el ritmo de la música. Pero canción a canción Marc nos iba envolviendo en un mood en el que todo mundo terminaría por olvidarse de la pena para gritar y bailar.

Pero qué convoctoria, varios abandonaron sus palcos para ponerse a bailar como la actriz Marlene Favela que no paró y se sabía todas las canciones, pero… un momento, qué contraste, bailando junto a ella enfundada en unos jeans y chamarra de piel, también entonaba las canciones de Marc, la mismísima Maríasun Aramburuzabala. Hasta los fashionistas del Mercedes Benz Fashion Week: Beatiz Calles y José Manuel Borbolla los vi echarse su pasitos (Es que por más desamor que haya en la letra, Marc hace bailar a todos).

Después ya como en gran fiesta todos nos intercambiábamos de palco, iban, venían, y hasta nos estorbábamos para la bailada. De mi pena aquella de la adolescencia, ni rastro.

Qué gozada ver a Marc Anthony en vivo. No solo me parece una gran artista, músico y cantante, sino que también me pareció muy, pero muy, pero muy atractivo. ¡Digan lo que quieran! pero #MeDeclaroCulpable de haber dicho “Hi! Mr. Marc” como dice mi querida Anaví Taché “ese hombre se cayó en una alberca de testosterona y así salió. ¡Qué cosa! ¡Qué manera de bailar y cantar, de llenar un escenario con solo pararse en él. (–Grrrrrrrr… my name is ‘yes and right now’– Si Jlo no andaba nada perdida).

El guapo Marc cantó varios de sus éxitos, algunas de nuestro querido Juanga a ritmo de salsa y hasta aquellas de José José que también, gracias a Dios les quitó el mensaje subliminal de suicidio al ponerles su característico son.

Obvio, cerró con la canción Vivir mi Vida y ya se imaginarán que para ese entonces ya todos habíamos perdido nuestro peinado de salón y éramos una sola voz gritoneando “Voy a reír, voy a bailar. Vivir mi vida lalalalá. Voy a reír, voy a gozar. Vivir mi vida lalalalá” Ya hasta Paola y Zague bailaban también.

Posted by Paola Rojas on martes, 8 de marzo de 2016

Dos horas de concierto que se fueron como un suspiro, pero la cosa no paro ahí, no, no, no, seguía la cena en los reconocidos restaurantes que ya les conté y simultáneamente aquel lounge del precopeo se convirtió en el Starlite Club, en donde la fiesta siguió ¡hasta las 3 de la mañana! mientras el DJ Chema Díaz nos ponía a bailar. Oooooobvio hoy, evoqué el famoso gag de Jorge Ríos que hiciera famoso José José en su película biográfica “Aneeeeel, te volví a fallar”, pero nada que unos buenos chilaquiles no curen.

Parece que aquella nostalgia de nuestros padres por El Premier y El Patio (esos pequeños clubes en donde era de rigor el cena-baile-show con artistas de talla internacional) dejaron de serlo y a nosotros, ya nadie nos lo va a contar porque ya tenemos Starlite. Gran plan para ir con grupo de amigos.

Qué noche la de anoche!!! #Starlite #MarcAnthony

Posted by The Guilty Code on miércoles, 9 de marzo de 2016

Hoy confieso que uno de mis guilty pleasures es Marc Anthony, y conste que lo digo en todos los sentidos. Y de aceptar que ya me gusta bailar salsa, solo puedo decirles que como dice mi amado Marc voy a #VivirMiVida, que como afirman los de GNP #VivirEsIncreíble también a ritmo de salsa.

Aquí les dejo el video completo para no dejarlos con ganas, ¡ah! y aquí la agenda completa de Starlite México 2016.

 

The Guilty Code

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