El extraño testamento de Charles Manson

Charles Manson es conocido por haber sido el líder de una secta de asesinos. Sus fieles seguidores y discípulos mataron de manera despiadada a la actriz Sharon Tate, quien además tenía ocho meses de embarazo. Junto con ella, murieron varias personas más en uno de los crímenes más espeluznantes de la época.

Ahora que Manson murió, dejó sus pertenencias a quien menos se esperaba. 

Por Paco Deveaux (@devolas)

Supremacista blanco, asesino y líder de una secta. Esa fue la vida del afamado Charles Manson, uno de los personajes de la cultura pop de Estados Unidos más importantes. Sus crímenes fueron atroces, y una vez que fue sentenciado a cadena perpetua, comenzó a recibir un sinfín de cartas de sus miles de fans. Ahora, el fallecido Manson logra sorprender una vez más al mundo con su testamento.

Una de las personas que le escribía, quien pidió anonimato, tuvo que mandarle 50 cartas a Manson antes de recibir una respuesta. En 1997 finalmente se hicieron “amigos por correspondencia” y poco tiempo despúes, comenzaron a hablar por teléfono. En el 2002 se conocieron en persona y diez días después, Manson redactó el testamento que siguió vigente hasta su muerte. Todas sus posesiones al momento de fallecer serían para este admirador anónimo; el asesino dejó bien establecido que nada lo podrían tocar ninguno de sus dos hijos, Michael Brunner y Charles Manson Jr, ya que “Los desheredé. A ambos hijos conocidos y a cualquiera desconocido en el presente y en el futuro”. También pidió que no le dieran nada a “parientes, hijos, ex esposa, familiares políticos, abogados, amigos, prisioneros, policías y guardias o el estado de California”.

El misterioso heredero recibirá lo siguiente: dinero en efectivo, vestimenta, objetos personales, los derechos comerciales sobre su imagen y ropa con su rostro y futuros libros y películas, su exclusivo “catálogo musical”, los derechos sobre su obra musical y una vivienda. Pero además, lo nombró como el destinatario de sus restos mortales. Manson cerró el testamento con su firma y la frase “no estoy en el mejor lugar para descansar en paz”.