Le Pain Quotidien llega con su lujo orgánico a Polanco

La marca gourmet belga Le Pain Quotidien continúa con su agresiva estrategia en México con su nueva sucursal en la entrañable calle de Horacio en el corazón del gran Polanco.

Le Pain Quotidien y Polanco lucen deliciosos juntos.

Por Esteffanía Albarrán (@Colorido_bicho)

La colonia Polanco toma su nombre de un río que cruzaba por lo que hoy es la avenida Campos Elíseos, el que a su vez lo recibió por honrar la memoria del jesuita español Juan Alfonso de Polanco, quien fuera secretario de Ignacio de Loyola y cuyos descendientes eran miembros del consejo de los Reyes de España en el s. XVIII; es en esta zona en la que Le Pain Quotidien, abre las puertas de su nueva sucursal en la Ciudad de México.

Recientemente en el mes de enero Le Pain Quotidien cumplió nueve años en México y despide el mes de Febrero con una nueva sucursal en una de las zonas más exclusivas de la CDMX, Hegel #307 esquina con Horacio, en el mero corazón de Polanco; dicha apertura contó con la presencia del embajador de Israel Jonathan Peled, el vice primer ministro de Bélgica Kris Peeters y el embajador del mismo país Antoine Evrard.

Y es que LPQ no se detiene al igual que el apetito voraz de sus comensales, porque aún no terminábamos de enamorarnos de su sucursal en Pilares (inaugurada en el trimestre final del 2017) y ahora nos invita a seguir degustando de sus sensuales aromas tan emblemáticos en sus panes y platillos que en su vasta mayoría se elaboran de manera artesanal y que por supuesto seguirán la misma línea de sabor en su décima cuarta sede, para agasajar a sus comensales.

Si vas a la hora del desayuno, por supuesto puedes degustar de los superfood bowls, las ya tradicionales enchiladas con queso panela y pasilla, o el sándwich gratinado que puedes maridar con alguno de sus lattes Matcha, Black o Chai Latte Artesanal.

Si te apetece un snack un croissant de salmón es una excelente opción, acompañado de un jugo con kale orgánico.

Conforme avanza la tarde una reconfortante sopa del día y si tienes suerte puedes acompañar con un exquisito pan de aceitunas.

Los tartines son el emblema de LPQ por sus exquisitas variedades que conjugan la receta tradicional de Alain Coumont y el Chef ejecutivo David Galván que se encarga de ponerle el toque justo para degustar a los paladares mexicanos; un ejemplo de ello es el chipotle club que lleva pollo orgánico, tocino, queso Oaxaca, aguacate y arúgula. Otro ejemplo del gran acierto del che Galván es la lasagna de vegetales, dónde nuestro oro negro llamado huitlacoche se funde de espectacular forma en el paladar en compañía de la calabaza, el poro, el sensual queso ricotta y la sublime salsa de jitomate.

Con forme va pasando la tarde, la atmósfera se va tornando más seductora con la hipnótica voz de Michel Giglia que engalana tu cena y sin importar que vayas solo o acompañado te sientes en el tradicional y cálido ambiente de Le Pain Quotidien, gracias a sus mesas comunales en donde puedes pedir un fondue para compartir, una tabla mediterránea o toscana, aunque si eres un cuino como yo, el momento más romántico de la noche es entre la sensual hamburguesa de pollo orgánico que sin duda saciará el apetito más feroz, para terminar con una tarta de frambuesa, un cheesecake belga o mi muy amada galletota de chispas con chocolate.

Lo bonito de esta nueva sucursal son sus dos pisos y que en la parte alta tiene un ventanal espectacular en el que da hacia el parque o hacia la calle de Horacio, pero con la libertad de abrir una ventana por comensal en cada mesa que se encuentre en dicho sitio, lo cual personas con bochornos como yo, agradecemos infinitamente.