Mira las cinco actitudes que los meseros odian de sus comensales

Muchas personas llegan a un restaurante a comer y resulta que son muy groseros con quienes los atienden. Pero lo mejor para todos los involucrados, es crear un ambiente relajado y alegre, lleno de cordialidad. Esto va tanto para los meseros como para los comensales, porque hay ciertas actitudes que quienes trabajan ahí odian.

No caigas en ninguno de estos cinco errores cuando salgas a comer. 

Por Paco Deveaux (@devolas)

Salir a comer puede ser una experiencia placentera, pero no siempre lo es para quienes atienden a los clientes. Hay de todo tipo; desde el que todo lo quiere saber, el que es muy grosero, el que nada le parece y el que se hace amigo de todos. Sin embargo, hay cinco actitudes que los meseros no soportan, y mejor te decimos cuales son para que las evites. Recuerda, ellos son quienes traen tu comida, y muchas cosas pueden pasar entre la cocina y tu mesa.

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1. Demuestra tu educación

Siempre saluda a quien te atiende. Muchas personas entran y se sientan, sin siquiera un “hola” o “buenas tardes”. Tampoco hay que llamar a tu mesero con un silbido o diciéndole “oye”. Lo propio es atraer su atención con la mirada o alzando la mano.

2. Las cuentas separadas

Se entiende que cada quien quizás quiera pagar su propia cuenta para no equivocarse a la hora de sacar el dinero. Pero pedir cuentas separadas, una vez que ya se generó un total solo le agrega más trabajo al mesero. Lo correcto es avisar desde que se está ordenando que cada quien pagará lo suyo.

3. No saber que quieres pedir

Primero, pides una cosa. Después decides que siempre no, que prefieres otra cosa. Pero lo peor, es querer se te sirva algo que no está en el menú. No solo afecta al mesero; el personal de cocina también ve incrementado su trabajo por tu indecisión, y puedes llegar a causar que se desperdicien alimentos.

4. Actuar superior

Alardear que sabes más que los profesionales que trabajan en el establecimiento les molesta bastante. Quizás sepas de vinos, quesos, y comida en general; pero estas personas estudiaron para poder recomendarte lo mejor posible, y tratarlos de manera inferior no es un trato digno.

5. Quedarte en la mesa por horas

La sobremesa siempre es agradable, pero hay que tener en cuenta que es un lugar público. Hay más personas esperando entrar y los meseros pueden llegar a perder propina si éstos se van. Un café después de la comida está bien, pero nunca hay que demorarse demasiado.