Pizzería Grande #WineAndFriends18

Un encuentro gastronómico en un marco inmejorable, uno de los maridajes más atrevidos entre vino y pizza coronó el #WineAndFriends18 y esta es la crónica.

Una noche de gran pizza y excelente vino #WineAndFriends18.

Por Esteffanía Albarrán (@Colorido_bicho)

Sobre la calle de Rubén Darío en el número 13 de la V sección de Polanco, en la CDMX encuentran Pizzería Grande, un sitio que a primera vista luce discreto, pero al entrar su iluminada barra roba miradas, posteriormente te percatas que tiene un segundo piso y los aromas te coquetean para quedarte en un ambiente relajado y sin pretensiones pero de magníficos sabores.

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Pizzería Grande, fue fundada por los chefs Santiago Migoya (También chef de Mia Domenicca en la colonia Roma de la CDMX) y el chef Atzin Santos (también chef de Atalaya en las Lomas).

Es aquí donde comienza la bella y sensual historia en la que #NosDeclaramosCulpables por pecar de gula con una comilona digna de inducirnos al tercer círculo del infierno, ya que fue maridada con los vinos de Casillero del Diablo, Reservado, para culminar con Diablo de Concha y Toro; en donde uno de los 37 jueces del México Selection by Concours Mondial de Bruxelles 2018 el Sommelier José Sandoval fungió como nuestro Virgilio.

La bodega chilena Concha y Toro es una de las más grandes e importantes del mundo, fundada en 1883 por Don Melchor y Doña Emiliana Subercausaux; es a ella a quien le damos gracias por esos elixires de Baco que ofrece varias gamas de vinos: desde muy accesibles, hasta vinos icónicos como “Don Melchor”.

El maestro pizzero Ricardo Monroy y el chef Atzin Santos no dejaron de sorprendernos desde el primer platillo.

Para los que son amantes del jitomate como yo se quedaran igual de anonadados al deleitarse con su ensalada de jitomatitos del huerto (cherry rojo1, cherry amarillo2, cebra verde3, pera4, indigo5, heirloom6, corazón de buey7, riñón8 y uva9), con queso gorgonzola y albahaca genovesa que el sommelier José Sandoval acompañó con un Vino Blanco Reservado.

Posteriormente los calamares fritos hicieron su aromática y crujiente aparición en compañía de salsa arrabbiata, que es típica de la cocina italiana (en concreto de la ciudad de Roma). La salsa posee como características el tomate, el ajo, el pimiento chile rojo; todo ello preparado en aceite de oliva.

Las estrellas del lugar llegaron para alegrar a los comensales #WineAndFriends18 ni más ni menos que con una pizza de bacon, miel maple con un huevo estrellado en medio y por su puesto la infaltable pizza margarita en las que su maridaje ya iba más allá de cualquier pecado gozoso, puesto que Casillero del Diablo y el vino Diablo (666: por 6 meses, 6 semanas y 6 días en barrica de roble francés y/o americana) nos hicieron hacer el pacto con lo extraordinario de los vinos de Concha y Toro con lo sublime de Pizzería Grande.

Bien dicen que una buena comida/cena sin postre es como una noche sin estrellas o una mujer sin perfume, el panacotta de vainlla con eneldo y frutos rojos del huerto dieron su descarado coqueteo al paladar, que sin duda alguna nos invitan a volver a pecar. ¡Larga vida para Pizzería Grande!