Salud: 4 datos científicos para combatir la pérdida de pelo

Aunque al parecer a las mujeres es atraen más los hombres calvos, ya que los ven como inteligentes y cariñosos, no todos quieren serlo. Según las estadísticas, el 66% de los hombres comienzan a perder su cabellera alrededor de los 35 años, y a los 55 el 85% está totalmente calvo, o cási.

Quizás aún estás a tiempo y puedes detener un poco la caída prematura de tu pelo. 

Por Paco Deveaux (@devolas)

Aunque no es el fin del mundo quedarse calvo, a muchos hombres les causa una baja importante en su auto-estima. Y a pesar de que las mujeres suelen preferir a quien no tenga pelo, muchos buscan la manera de evitar la caída. Existen cuatro cosas que puedes hacer desde ahorita que ayudarán a fortalecer la cabellera y frenar un poco su pérdida.

1. Rogaine

Lo que hace Rogaine es frenar un poco la caída. Y aunque no cura la calvicie total, puede ayudar a que crezca un poco. El ingrediente activo es el minoxidil, probado científicamente como aliado importante. Lo ideal es usar el shampoo dos veces al día, especialmente en las áreas donde el pelo parece estar más delgado, o en las entradas más marcadas.

2. Vitamina D

De acuerdo al British Journal of Dermatology, la vitamina D es muy importante para el cabello. Quienes padecen de alopecia, por ejemplo, tienen una fuerte deficiencia de esta vitamina. La Dra. Melissa Piliang dice que la vitamina D ayuda a resetear la fase de crecimiento del pelo. Es sobre todo importante tomarla durante el invierno, cuando el sol no es tan fuerte.

3. Reduce el estrés

El estrés es uno de los factores más grandes en cuanto a la calvicie. Cuando uno se preocupa de más, secreta cortisol, una hormona que se sabe puede causar diabetes, tumores, enfermedades del corazón y pérdida de pelo. Una buena manera de reducir los niveles de estrés es haciendo yoga o meditando.

4. Buena alimentación

Una buena salud, y un cuerpo sano se ven desde afuera. Mientras te alimentes de manera correcta, puede ayudarte a conservar un poco más el cabello. Algunos de los alimentos que son buenos para esto son: el salmón, el cordero, kale, espinaca, res, huevo, ostras, semillas de calabaza, arándano, alcachofas y atún de aleta amarilla.