“Springfield Confidential” revela todo lo que no sabíamos sobre Los Simpsons

Uno de los guionistas de la popular serie ´Los Simpson´ ha decidido revelar algunos de los chistes que no lograron salir al aire. También habla acerca de secretos del programa, mismo que lleva al aire desde 1990. Es una de las comedias favoritas a nivel mundial, y una referencia de la cultura pop actual.

Como en cualquier programa, no todo sale al aire a pesar de ser una caricatura. 

Por Paco Deveaux (@devolas)

Mike Reiss es uno de los guionistas detrás de “Los Simpsons”. La caricatura es conocida por predecir el futuro, mostrar una típica familia disfuncional y estar llena de referencias de la cultura pop actual. Pero, no todo logra salir al aire. Muchas veces, se recortan chistes o escenas a la hora de editar. Y para dar a conocer todo el material que no vimos, Reiss escribió un libro. Titulado “Springfield Confidential” quienes crean que lo saben todo acerca de los Simpsons se darán cuenta que no es así.

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Según Reiss, la muerte del padre de Marge se revela tarde.  “Cada vez que mencionábamos la muerte del padre de Marge aparecía una causa graciosa. Se había emborrachado y se había caído de una montaña rusa. Lo había comido un oso en el circo, etcétera. Ninguna de las bromas fue lo suficiente divertida como para que llegara al programa. Finalmente, en la temporada 27 dijimos que murió de cáncer de pulmón”. También habla sobre el peluquín del Profesor Skinner. “¡Es verdad! Nunca lo mostramos ni lo mencionamos. Hicimos bromas pero siempre terminaban afuera. El único vestigio es uno de los chistes de Bart en el pizarrón: ‘El peluquín del director no es un frisbee'”.

Otra cosa que revela en el libro,es acerca de las escenas extrañas. Necesitan llegar a cubrir 20 minutos con 20 segundos como extensión mínima requerida. Por eso, de vez en cuando hay material de relleno, que puede parecer extraño y sin sentido. “A veces en “Los Simpsons” se ve una escena rara, incluso para nuestros estándares. No es convencionalmente divertida y puede no tener nada que ver con el relato. Un truco de relleno que ya casi no usamos más son las llamadas chistosas que Bart le hace a Moe. Eran escenas independientes que se podían poner en cualquier parte. Sin embargo, eran secuencias asombrosamente difíciles de escribir. Cada una involucraba cuatro bromas distintas, todas las cuales debía ser inteligentes en su tontería. Pero la razón principal por la cual dejamos de hacerlas es que nunca nos reímos en nuestras lecturas entre guionistas. Nunca”.